A principios de este año, precisamente el 19 de enero, comenzó a gestarse en Concordia un proyecto comercial enfocado en la indumentaria deportiva. Impulsado por Eduardo Alcides Fontana y Fernanda Perez Garabuau, DiFran Indumentaria nació con el objetivo de ofrecer una alternativa accesible para los amantes del fútbol y la actividad física en la ciudad.   Primeros pasos     El nombre de la firma tiene un origen familiar claro: surge de la combinación de los nombres de Danilo y Francesca, pilares fundamentales en la vida de la pareja. “En un principio la idea era llamarlo D’Fran, pero durante el proceso de diseño del logo mediante inteligencia artificial, se generó la versión DiFran y decidimos adoptarla definitivamente”, explica Eduardo.   El punto de partida comercial fue espontáneo. La iniciativa surgió a partir de la afición de Eduardo por coleccionar camisetas de River Plate. Tras analizar la posibilidad de comercializar indumentaria deportiva en el mercado local, la primera venta concretada fue un par de camisetas de la Selección Argentina. Ese primer paso confirmó la demanda de prendas deportivas de calidad a precios competitivos en Concordia.   La gestión del emprendimiento se organiza en paralelo con sus actividades laborales principales. Fernanda se desempeña en el ámbito de la docencia y dicta clases de pilates, mientras que Eduardo trabaja como personal trainer. Entre sus respectivas jornadas de trabajo, la pareja coordina la logística y atención del negocio.   División de tareas     Con el crecimiento de la demanda, la oferta inicial de camisetas de fútbol de clubes y selecciones se amplió hacia la ropa deportiva casual, con especial atención en el catálogo femenino. La división de tareas contempla la gestión de proveedores específicos por parte de cada uno, concentrando esfuerzos conjuntos en la atención comercial. "Ambos vendemos y le ponemos el pecho al negocio, pero Fernanda es quien sostiene la mayor parte de la gestión diaria", señala Eduardo.   Uno de los aspectos centrales en el rubro textil es el asesoramiento técnico sobre los productos. Al respecto, Eduardo detalla la importancia de guiar a los compradores sobre las especificaciones de cada prenda, como las diferencias entre las versiones "Jugador" y "Fans" en las camisetas de fútbol. La versión de juego presenta variaciones en el tejido y un corte más entallado, habitualmente entre uno y dos talles menos que el corte convencional, por lo que el asesoramiento directo resulta determinante para evitar errores de talle.   Este acompañamiento personalizado favoreció el desarrollo de una clientela recurrente, entre las que destacan la relación comercial con compradores habituales como Pitu, una de las primeras en confiar en la marca.   Concepto de marca     Al definir el concepto de la marca, Eduardo resume el proyecto en una palabra: pasión. A mediano y largo plazo, el objetivo de DiFran Indumentaria apunta al desarrollo de una línea de producción propia mediante convenios con proveedores del exterior para confeccionar modelos exclusivos. Por lo pronto, el emprendimiento continúa afianzando su propuesta en el circuito comercial de Concordia.   Ornella Camila Fontana