La tradicional Exposición Ganadera, Industrial, Comercial y Artesanal de la Sociedad Rural Colón terminó su 43º edición con una serie de hechos delictivos que afectaron a personas que habían concurrido al predio ferial Miguel A. Minatta, ubicado a la vera de la ruta nacional 130, entre Villa Elisa y Villaguay.   Al menos cuatro camionetas fueron afectadas por robos ocurridos durante el fin de semana. En todos los casos conocidos, se trata de vehículos marca Toyota que habían quedado estacionados en el sector destinado a los asistentes a la muestra.   Según pudo saber El Entre Ríos, uno de los hechos se registró durante la jornada del sábado, mientras que los restantes ocurrieron el domingo. Se trata de los casos que, hasta el momento, fueron denunciados ante la dependencia policial de Villa Elisa, que interviene por jurisdicción.   Frigerio recorrió la 43° Expo Rural de Colón y anunció una “histórica” compra de maquinaria para Vialidad Provincial     Los damnificados advirtieron, al regresar a sus vehículos, que del interior faltaban distintas pertenencias, principalmente dinero en efectivo. En uno de los casos también fue sustraída una computadora.   El mayor de los robos denunciados representa una pérdida superior a los 3 millones de pesos. Se trataría de dinero que había sido obtenido durante el propio evento por uno de los puestos instalados en el predio. En los demás casos, las sumas sustraídas correspondían a dinero que los particulares habían llevado consigo.   La circunstancia no resulta menor en una exposición de estas características, donde es habitual que productores, comerciantes y visitantes concurran con efectivo ante la posibilidad de realizar operaciones, “señar” animales o adquirir maquinaria, herramientas e implementos agrícolas ofrecidos durante la muestra.   Sin puertas forzadas ni vidrios rotos     Uno de los aspectos que llamó particularmente la atención de los damnificados y que ahora forma parte de la investigación es que no se observaron signos evidentes de violencia en los vehículos.   No se detectaron vidrios rotos, cerraduras dañadas ni otros elementos que permitieran advertir a simple vista que las camionetas habían sido violentadas para ingresar a sus habitáculos.   A partir de esta particularidad, surgió como principal hipótesis: la posibilidad de que los autores hayan utilizado inhibidores de señal, dispositivos capaces de interferir con la comunicación entre el comando de la llave y el sistema de cierre centralizado del rodado.   La sospecha apunta a que los delincuentes podrían haber permanecido atentos en el sector de estacionamiento y aprovechado el momento en que los propietarios se retiraban hacia las distintas actividades de la exposición. De confirmarse esta modalidad, los vehículos habrían quedado aparentemente cerrados, aunque el sistema de seguridad no habría llegado a activarse correctamente.   Por el momento, sin embargo, se trata de una hipótesis y no de una modalidad confirmada por la investigación.   Investigan los robos     Las denuncias fueron radicadas ante la Policía y los hechos quedaron bajo investigación para intentar establecer cómo se produjeron los ingresos a los vehículos y quiénes serían los responsables.   Desde la organización de la exposición se alentó a las familias damnificadas a radicar las correspondientes denuncias, con el objetivo de que cada episodio quede formalmente registrado y pueda ser investigado por la autoridad policial.   La cantidad de casos conocidos durante un mismo fin de semana y las características similares de los robos generaron preocupación entre quienes participaron de la muestra.   Un antecedente reciente en otra expo     La hipótesis del uso de inhibidores no es inédita en este tipo de eventos. En mayo de este año, mientras se desarrollaba TodoLáctea en inmediaciones de la Sociedad Rural de San Francisco, Córdoba, un productor denunció el robo de 5 millones de pesos que había dejado ocultos debajo del asiento de una Toyota Hilux estacionada en la zona.   En ese caso, según la denuncia, la camioneta no presentaba daños en los cristales ni en las cerraduras y el propietario aseguró haberla cerrado. Esa circunstancia llevó a los investigadores a sospechar que delincuentes podían haber utilizado un inhibidor de señal para impedir que el cierre centralizado quedara activado.   También existen antecedentes de investigaciones por robos de pertenencias dentro de vehículos estacionados en inmediaciones de La Rural de Buenos Aires, donde se documentó el uso de dispositivos destinados a interferir la señal del cierre centralizado.   En el caso de la exposición del departamento Colón, la investigación recién comienza y será clave determinar si los cuatro episodios estuvieron relacionados entre sí y, particularmente, si efectivamente existió el uso de algún dispositivo para vulnerar los sistemas de cierre de las camionetas.